Friday, November 2, 2007

Se va la niña prodigio del tenis ( I )

Martina Hingis anunció ayer su retirada del tenis de alta competición definitivamente. Su retirada se ha visto forzada después de dar positivo por cocaína en el torneo de Wimbledom 2007. No voy a hablar del caso de dopaje en sí, que me parece, la verdad, bastante extraño. Si tuviera que apostar, diría que Hingis no se ha dopado ( y menos con cocaína ) pero después de tantos casos y tan variados de dopaje, uno acaba por no fiarse de casi nada, desgraciadamente. 

Me voy a centrar en la carrera de la Hingis. Y es que lo que le ha pasado a Martina Hingis en los últimos años es muy triste, viniendo de donde venía.

Martina Hingis fue la niña prodigio del tenis mundial por excelencia al convertirse en la número uno del mundo más joven de la historia, con 16 años. Era la sucesora de Steffi Graf, y parecía que iba a dominar las pistas como la alemana había hecho durante la decada anterior, sin dejar resquicios a nadie.

En aquellos momentos, Martina Hingis era una máquina perfecta jugando al tenis. Su madre, entrenadora profesional de tenis, la había criado para ello: desde antes de tener uso de razón, Martina ya jugaba al tenis, entrenaba todos los días horas y horas, y ni siquiera iba al colegio con los demás niños. Desde muy temprana edad, competía en torneos internacionales contra niñas mayores que ella, y les ganaba! Y lo que es más increíble, a Martina le encantaba aquella vida de tenis, tenis, y sólo tenis.

Recuerdo que leí una entrevista de Martina Hingis cuando tenía 18 años, habiendo ganado ya Wimbledom y Australia, en la que decía que no entendía que los demás tenistas dijeran que no querían para sus hijos la vida que ellos tenían. A ella le parecía fantástica aquella vida (la de estar 30 semanas al año fuera de casa, de avión en avión, sin parar en ningún sitio más de una semana).

El caso es que algo falló en los planes de vida que tenía Martina Hingis: empezó a perder. Pronto se vio que Martina Hingis no fue la tenista del relevo, sino que fue la tenista de la transición. La transición al tenis de fuerza y físico que hoy impera en el circuito femenino. Llegaron las tenistas de fuerza y potencia, encabezadas por Lindsay Davenport, y seguidas por las Williams, o Kim Clijsters.

Martina Hingis, con su físico de niña adorable, no podía hacer frente a esas máquinas de romper bolas a base de palos. Y empezó a sufrir mucho. Si te crias desde que naces para ganar a algo, te pasas la vida ganando, y de pronto comienzas a perder, se te tiene que caer el mundo encima, la verdad.

Ya se pudo ver que Martina Hingis no era buena perdedora cuando en la final de Roland Garros del 99, contra Steffi Graf, viendo el partido perdido, realizó el famoso saque-dejada, vergonzoso en toda una número uno, para después irse antes de la entrega de premios a los vestuarios y volver llorando de la mano de su madre ( perdón por la calidad del video ):

alt : http://www.youtube.com/v/BshTRjeHDpY

Poco a poco, comenzó un caída libre que le llevó a su primera retirada, a una edad tempranísima para una tenista: 22 años. En realidad, no estaba cansada de jugar al tenis: estaba cansada de perder al tenis.


Termino aquí esta primera parte de la historia de Martina, porque creo que me he alargado mucho, y me gustaría no enrollarme mucho en los post ( aunque me parece que este no es el caso, pero bueno… ).

Nos vemos en el siguiente post, y que vuestra sonrisa os acompañe!

Posted by Pablo in 15:15:13
Comments

3 Responses

  1. Anonymous says:

    Esnifar cocaina cuenta como doparse? A ver si vamos a acabar como los hipocritas de la NBA que ponen el grito en el cielo si un jugador se fuma un porro, pero los esteriodes son legales. Only in America.

  2. Pablo says:

    Parece ser que la cocaína desinhibe y da seguridad a la persona que la toma ( o eso es lo que argumenta la AMA ). Pero de ahí a que ayude a jugar al tenis… En realidad, está en la lista de sustancias dopantes porque todo el mundo quiere cuidar la imagen de su deporte, porque es obvio que no ayuda a mejorar las prestaciones del deportista.

    En America lo tienen mucho más claro, quieren héroes, y no les importa como conseguirlos… Eso si, que al héroe no se le ocurra meterse nada de droga, porque si no… es el malo de la pelicula. Como dices, esteroides que le destrozan si, pero un porro no.

  3. Anonymous says:

    pablo, mi sonrisa me acompana, pero tus posts no. soy laura

Leave a Reply